
Caer hacia el centro de gravedad, sabiendo que se puede sentir o no su crudeza y su abyección. Momentos en los cuales es indispensable cierto coraje intelectual, sin gesto alguno o insinuación de gesto, reconocíendo así lo organicó de nuestra naturaleza. No pretender nada,hacerlo sería someterse a sufrír.
Me ví como los demás me ven, eso causo una brisa de espanto, no por reconocerme, desde lo humano el orden tal de defectos,más bien porque empeze no solo a verme como los demás lo hacen sino también a sentir lo que ellos sienten de mí. Algunos podríamos definir esto, como una leve sensación de humillación,por el mero echo de conocerce.Hasta acá suena doloroso:
Para las personas que vivimos en lo abstracto,el la paz imperial de de un palacio,con peces dorados encarnados en las fuentes,cercanos siempre a bullicios de las fiestas distantes,tenemos la pecualiridad del bien soñar. Ser una esfinge absurda, correr y encerrarme en mi torrre de marfil sin golpear ningúna puerta; y quedarme allí,rodeada de mí, y vaciliar junto a los peldaños del sueño,todo esto es búsqueda,esfuerzo, el soñarse, el perderse como junto a una pipa de opio y que el opio me embiague,y sentirme embriagada dentro de mi sueño,la propia idea ya embriaga,y lo acepto, porque lo busco,lo encuentro,no deseo naufragar de allí,de mi torrecilla de marfil;tocar la blandura de mi existencia allí deseo llegar, y los otros, allí desde afuera por pasillos,que golpean las puertas,en pose de malvados rescatadores,¿Dequé, si no corró peligro alguno; Es que no! Si lo eh visto,lo siento, ahora estoy en sus zapatos, esa la brisa de espantova en creciente, y saben porque;pues tenerlo allí frente a sus invisibles ojos, tenerme a mí,frente, y ver que me adueñe del mundo que existe en mí,como transito mis tierras,mis rutas,no pueden permitir que,esta que soy pueda lograr tener eso comigo misma,en mi,sobre mí. Si es que existen lugares muy activos de las sensaciones,pasear por los adentros de uno y transitar sus callecitas nocturnas,en donde ya no sabes si las horas son un hastío,porque sabes que es parte de un sueño dentro de otro.